Las bolsas para autoclave están diseñadas tanto para la gestión de residuos como para la autoclave, lo que las hace ideales para entornos de laboratorio. Se utilizan especialmente para la eliminación de materiales desechables contaminados, donde se requieren altos estándares de durabilidad y seguridad.
Las bolsas están fabricadas en polipropileno de 40 µm o HDPE y cuentan con costuras anchas y reforzadas que aumentan la resistencia al desgaste, desgarros y perforaciones. El fondo reforzado aporta mayor estabilidad durante su uso.
El material soporta altas temperaturas y puede ser esterilizado en autoclave a 121 °C y 134 °C. Para lograr una esterilización completa, las bolsas deben permanecer abiertas durante el proceso. También se recomienda no llenarlas completamente, para poder cerrarlas correctamente después.
Aunque son resistentes, los objetos punzantes deben desecharse en contenedores adecuados para reducir el riesgo de lesiones.
La versión transparente no tiene impresión, tiene un grosor de 40 µm y se suministra no estéril. Está disponible en varios tamaños, lo que facilita su adaptación y reduce el volumen de residuos.
La variante mate de 2,5 litros mide 20 × 30 cm y puede autoclaverse durante 20 minutos a 134 °C.
Especificaciones
- Fabricadas en polipropileno
- Grosor: 40 µm
- Aptas para autoclave hasta 134 °C
- No estériles
- Sin impresión
- Totalmente transparentes